Negreira se desarrolló como una villa de mercado que daba servicio al Val de Barcala, una comarca agrícola al oeste de Santiago. Un documento de 1717 recoge la creación de una feria junto a la Capela de San Amaro, cerca del Pazo do Cotón.

La emigración marcó la comarca durante los siglos XIX y XX. En 1907, emigrantes de Barcala residentes en La Habana fundaron la Unión Barcalesa, que financió escuelas en su comarca de origen.

Qué ver en Negreira

Pazo do Cotón

El Pazo do Cotón tiene orígenes medievales, pero fue objeto de importantes reformas a partir del siglo XVII. Sus altos muros de piedra y sus almenas dan al conjunto un aspecto fortificado. Su elemento más llamativo es una galería de piedra que cruza el antiguo Camiño Real sobre tres arcos, bajo los que pasan los peregrinos. La galería conecta la antigua residencia señorial con la contigua Capela de San Mauro, construida en el siglo XVIII.

Monumento ao emigrante

Creada en 1997 por Fernando García Branco, esta escultura de piedra y bronce rinde homenaje a las muchas personas que emigraron del Val de Barcala. Un hombre se aleja con una pequeña bolsa, y su hijo pequeño alarga el brazo por una abertura en un muro de piedra para agarrarse a su pantalón. Al otro lado, una madre consuela a un niño de menor edad, bajo un globo terráqueo que representa el mundo más allá de su hogar.

Dónde alojarse en Negreira