Un documento de 1168 recoge que Rodrigo, obispo de Calahorra y Nájera, autorizó a doña Isabel a construir un oratorio y un cementerio reservado a los peregrinos en el hospital que ya estaba levantando en Azofra. El hospital se consolidó después como centro de atención a los peregrinos y perduró hasta el siglo XIX.

Se cree que el nombre Azofra deriva del árabe as-suxra, que alude a una prestación personal obligatoria o al trabajo debido a un señor, y está documentado en formas próximas al nombre actual desde el siglo XI.

Dónde alojarse en Azofra