Logroño es la capital de La Rioja. Su desarrollo medieval estuvo condicionado por su posición junto al Ebro y por su ubicación en el Camino de Santiago, que ya pasaba por la villa en el siglo XII. En 1092, la ciudad fue arrasada por el Cid Campeador durante su conflicto con García Ordóñez, conde de Nájera. Tres años después, Alfonso VI concedió a Logroño un fuero, con privilegios destinados a atraer a nuevos habitantes y favorecer la recuperación de la villa.
Logroño también es conocido por su vino y sus tapas. La Calle del Laurel está llena de bares de tapas.

Qué ver en Logroño

Puente de Piedra
El actual Puente de Piedra se construyó entre 1882 y 1884, en sustitución de un puente fortificado anterior, con 12 arcos y tres torres, que había quedado inutilizable tras la riada de 1871. El Camino entra en Logroño cruzando el puente. Un puente ya aparecía en el sello municipal de Logroño en 1285 y sigue siendo el elemento central del escudo de la ciudad.

Concatedral de Santa María
El sobrenombre La Redonda procede de una iglesia románica anterior situada en este mismo lugar, que se cree que tenía planta circular o poligonal. La iglesia actual se reconstruyó a partir del siglo XVI, y sus dos torres barrocas gemelas se terminaron en el siglo XVIII. En el interior hay una pequeña pintura de El Calvario atribuida a Miguel Ángel, aunque la atribución no está demostrada.

Iglesia de Santiago el Real
La Iglesia de Santiago el Real se construyó en el siglo XVI después de que una iglesia anterior quedara destruida por un incendio hacia 1500. Su fachada está coronada por un grupo escultórico de Santiago Matamoros de 1663, y el retablo mayor incluye varias representaciones de Santiago. La plaza junto a la iglesia contiene un gran Juego de la Oca con motivos jacobeos.

Museo de La Rioja
El Museo de La Rioja ocupa el Palacio de Espartero, del siglo XVIII. Sus colecciones recorren la historia de La Rioja desde la prehistoria hasta el siglo XX, con hallazgos arqueológicos, arte religioso, pintura, escultura y objetos etnográficos. Entre sus piezas destacadas están las Tablas de San Millán, de finales del siglo XIV, las puertas pintadas de un tríptico probablemente hecho para el Monasterio de Yuso y trasladado después a Suso. Sus escenas representan la vida de San Millán, la infancia de Cristo y la muerte y Asunción de la Virgen.

Cubo del Revellín
Después de que Logroño resistiera el asedio de un ejército franconavarro en 1521, Carlos V ordenó reforzar las defensas de la ciudad. El Cubo del Revellín, un cubo artillero, se construyó entre 1522 y 1524 como parte de esos trabajos. Se puede visitar por dentro, donde una exposición permanente trata el asedio y la historia de la fortificación.
Dónde alojarse en Logroño

Albergue Parroquial Santiago El Real

Albergue San Nicolás


Albergue Albas


Winederful Hostel


Albergue La Bilbaína


Albergue de peregrinos

Albergue Santiago Apóstol

