Ponferrada creció en torno a un puente del siglo XI sobre el río Sil, cuya construcción ordenó el obispo Osmundo de Astorga para facilitar el paso de los peregrinos. Provisto de cadenas de hierro, pasó a conocerse como Pons Ferrata («puente de hierro»), nombre del que deriva el de la ciudad.

La minería del carbón y del hierro convirtió a Ponferrada en el siglo XX en el centro industrial y administrativo de El Bierzo.

El Camino de Invierno se separa del Camino Francés en Ponferrada y sigue una ruta alternativa hacia Galicia por Las Médulas y la Ribeira Sacra que evita la subida a O Cebreiro.

Qué ver en Ponferrada

Castillo de los Templarios

Los caballeros templarios se hicieron cargo de una fortificación ya existente a finales del siglo XII y la ampliaron para proteger el Camino. Pese a su nombre, gran parte del castillo que se ve hoy es posterior: Pedro Álvarez Osorio, primer conde de Lemos, añadió la entrada principal y cinco de sus torres en el siglo XV, más de un siglo después de la disolución de la Orden del Temple.

Basílica de Nuestra Señora de la Encina

La Basílica de Nuestra Señora de la Encina alberga la imagen de la Virgen de la Encina, conocida como La Morenica y venerada como patrona del Bierzo. Según la leyenda local, los templarios descubrieron la imagen oculta en el interior de una encina, de la que la Virgen tomó su nombre. La estatua de bronce del exterior representa el momento legendario en que un templario encuentra la imagen en el árbol.

Museo del Bierzo

El Museo del Bierzo recorre la historia de la comarca desde la Prehistoria y la minería romana de oro en Las Médulas, pasando por la Edad Media, hasta la era industrial. Ocupa un edificio del siglo XVI que fue lugar de reunión del ayuntamiento, vivienda del corregidor y cárcel de la villa.