Vila do Conde, «la villa del conde», aparece documentada por primera vez en 953 con el nombre de Villa de Comite. Su ubicación a orillas del río Ave favoreció la pesca, el comercio y una importante industria de construcción naval durante la expansión marítima portuguesa de los siglos XV y XVI.

El encaje de bolillos se elabora aquí desde hace siglos y sigue estrechamente ligado a la localidad.

Qué ver en Vila do Conde

Capela de Nossa Senhora do Socorro

Gaspar Manuel Carneiro, piloto-mor (piloto mayor) de las rutas portuguesas hacia la India, China y Japón, y su esposa, Bárbara Ferreira de Almeida, fundaron esta capilla en 1603 y están enterrados en su interior. La tradición relaciona su inusual forma cupulada con las influencias arquitectónicas que Gaspar Manuel conoció en Asia. El interior está revestido de azulejos de principios del siglo XVIII que representan escenas de la vida de Cristo.

Nau Quinhentista

Esta reconstrucción a escala real representa el tipo de navío portugués denominado nau que navegaba hacia 1500, y no es la réplica de una embarcación concreta conservada hasta nuestros días. Se encuentra junto a los antiguos astilleros de Vila do Conde, donde se construían embarcaciones para el comercio atlántico y la expansión ultramarina de Portugal.

Mosteiro de Santa Clara

Afonso Sanches, hijo ilegítimo del rey Dionisio, y Teresa Martins fundaron este convento de clarisas en 1318. La iglesia gótica medieval se conserva junto al gran edificio conventual neoclásico construido a finales del siglo XVIII, en una colina con vistas a Vila do Conde, el río Ave y el Atlántico.

Aqueduto de Santa Clara

Construido para llevar agua al Mosteiro de Santa Clara, el acueducto se terminó en 1714, después de que un intento anterior fracasara por un cálculo incorrecto de la pendiente. En origen se apoyaba sobre 999 arcos y se considera el segundo acueducto más extenso de Portugal, después del Acueducto de las Aguas Libres de Lisboa.

Igreja Matriz

El rey Manuel I pasó por Vila do Conde durante su peregrinación a Santiago en 1502 y después aportó fondos y dio instrucciones para construir la nueva iglesia parroquial. Su portada manuelina trilobulada, profusamente labrada, se atribuye a João de Castilho, quien más tarde dirigió importantes obras en el Mosteiro dos Jerónimos de Belém y el Convento de Cristo de Tomar.

Dónde alojarse en Vila do Conde