Santiago de Compostela se desarrolló en torno a una tumba que el obispo Teodomiro identificó a comienzos del siglo IX como la del apóstol Santiago, aunque esta atribución se basa en la tradición religiosa y no en pruebas históricas. El rey Alfonso II de Asturias viajó hasta el lugar y ordenó construir una iglesia sobre la tumba. Así contribuyó a establecer la peregrinación que marcaría la ciudad durante siglos. La construcción de la actual catedral románica comenzó en 1075. A su alrededor creció una ciudad medieval que atendía a los peregrinos llegados de toda Europa.

Para recoger tu Compostela, ve a la Oficina de Acogida al Peregrino, en el número 33 de la Rúa das Carretas, a pocos minutos de la catedral. Al llegar, retira un tique numerado. Su código QR te permite consultar en tiempo real tu puesto en la fila.

No está permitido entrar en la catedral con mochila. Déjala en tu alojamiento o en una consigna antes de la visita.

Si continúas hacia Fisterra o Muxía, el Camino parte de la Praza do Obradoiro y sale del casco antiguo por la Rúa das Hortas.

Qué ver en Santiago de Compostela

Catedral de Santiago

La construcción de la actual Catedral de Santiago comenzó en 1075, y la iglesia románica fue consagrada en 1211. Tras la fachada barroca posterior se conserva el Pórtico da Gloria del siglo XII, obra de Mestre Mateo concebida como entrada occidental monumental de la catedral. Bajo el altar mayor, una urna de plata contiene los restos venerados como los de Santiago Apóstol. Los peregrinos también pueden pasar por detrás del altar mayor para abrazar la imagen sedente del Apóstol, del siglo XIII, una tradición que se desarrolló durante la Edad Media. El enorme Botafumeiro, o incensario, se utiliza en las principales solemnidades y en algunas peregrinaciones que lo solicitan expresamente, no en todas las misas del peregrino.

Praza do Obradoiro

La Praza do Obradoiro es el punto donde tradicionalmente terminan su camino los peregrinos que llegan a la Catedral de Santiago. Su nombre procede de los obradoiros, los talleres de canteros instalados aquí durante la construcción de la fachada occidental de la catedral. Alrededor de la plaza se encuentran la catedral, el Hostal dos Reis Católicos, antiguo hospital de peregrinos, el Pazo de Raxoi y el antiguo Colexio de San Xerome.