Foncebadón se convirtió en un importante refugio medieval durante el difícil paso por el Monte Irago. Allí, el ermitaño Gaucelmo fundó un hospital de peregrinos a comienzos del siglo XII. El éxodo rural del siglo XX redujo la población del pueblo a apenas un puñado de habitantes. En la década de 1990, gran parte de Foncebadón estaba en ruinas, antes de que la recuperación contemporánea del Camino trajera de nuevo albergues, negocios y vecinos.

Qué ver en Foncebadón

Cruz de Ferro

La Cruz de Ferro se alza a unos 1.500 m, el punto más alto del Camino Francés. La pequeña cruz de hierro está colocada en lo alto de un poste de madera. Los peregrinos dejan tradicionalmente una piedra a sus pies. A menudo la traen de casa y el gesto se interpreta como una forma simbólica de dejar atrás una carga. La cruz actual es una reproducción de 1976. La original se conserva en el Museo de los Caminos de Astorga.